martes, 2 de septiembre de 2025
Prevención del fraude alimentario: comprometidos con la transparencia en el sector

En un mundo donde la confianza del consumidor es tan valiosa como el producto mismo, el fraude alimentario representa una amenaza creciente para la integridad del sector. Este fenómeno, lejos de ser un caso puntual, afecta a toda la cadena de suministro: desde materias primas adulteradas hasta etiquetados engañosos. Como Cooperativa, asumimos un rol activo en su prevención, apostando por la transparencia, la trazabilidad y la innovación tecnológica.
Mitigar el fraude no solo responde a exigencias normativas, sino que también constituye una responsabilidad ética y estratégica.
¿Qué es el fraude alimentario?
Abarca la sustitución, adición, manipulación indebida o distorsión intencional y planificada de alimentos, ingredientes o empaques para alimentos, etiquetas e información de productos o declaraciones falsas o engañosas hechas sobre un producto para obtener un beneficio económico.
Estrategias para la mitigación del fraude alimentario
Evaluación de riesgos basada en vulnerabilidad: identificar ingredientes, procesos o proveedores susceptibles al fraude.
Auditorías y trazabilidad: implementar sistemas de trazabilidad que permitan rastrear el producto desde su origen hasta el consumidor final.
Colaboración con proveedores: establecer relaciones de confianza y monitoreo continuo con los actores de la cadena de suministro.
Control de las materias primas e insumos: uso de métodos analíticos para verificar la autenticidad y pureza de los productos. Revisión de las especificaciones técnicas.
Capacitación y cultura organizacional: formación y concientización de todos los niveles de la organización, fomentando una cultura de integridad y transparencia.
La mitigación del fraude alimentario exige un enfoque holístico que combine evaluación de riesgos, especificaciones claras, relaciones sólidas con proveedores, tecnologías avanzadas, integraciones normativas y formación continua. Una gestión eficaz no solo protege al consumidor, sino que también fortalece la confianza en la industria.
Colaboración:
Laura Juliana Rincón Chisino
Planeación