viernes, 5 de diciembre de 2025
Por qué diciembre huele diferente… y cómo cada aroma guarda una historia

Si algo tiene la Navidad es que entra por la nariz antes que por los ojos. A veces basta con sentir un olor para que diciembre se active: la mente se va de viaje, el cuerpo se relaja y el corazón recuerda. Pero ¿alguna vez te has detenido a pensar por qué ciertos aromas son Navidad? Resulta que cada olor tiene una historia escondida.
Canela, clavos y panela: el perfume oficial de las cocinas decembrinas
No importa si es natilla, buñuelo o arroz con leche: diciembre huele a canela. Los científicos dicen que este aroma produce sensación de hogar y calma. Nos envuelve porque lo hemos olido desde niños, siempre en momentos alegres y rodeados de familia.
El olor a pólvora
No es el más sano, pero es innegable que el olor a chispitas mariposa, volcancitos o velitas hace parte del recuerdo colectivo. Para muchos, es el aviso de que empezó la noche, que la familia está reunida y que hay fiesta hasta tarde.
Olor a “nuevo”: ropa, regalos y emoción
Estrenar en diciembre no es solo una tradición: es una experiencia sensorial. El olor a ropa nueva, a libro recién abierto o a juguete sin usar despierta la misma emoción infantil de cuando descubríamos regalos bajo el árbol.
Los olores son los mejores guardianes de la memoria. No necesitan música, fotos ni videos. Solo un aroma, y de repente vuelves a tus navidades de infancia, a las risas con primos, a la cena con tus papás, a las noches frías que olían a familia.
Porque, al final, Navidad también es eso: un gran perfume emocional que nos conecta con lo que fuimos y con lo que amamos hoy.
Adaptado de: https://www.infobae.com/tendencias/2024/12/21/por-que-los-olores-de-la-navidad-activan-emociones-y-recuerdos-de-la-infancia/