martes, 6 de octubre de 2026
Guía para cuidar a su hijo del grooming y el acoso en línea

Expertos en protección infantil y seguridad digital explican cómo opera el grooming, qué señales deben alertar a padres y tutores, y qué hacer si ya ocurrió.
¿Qué es el grooming?
El término grooming proviene del verbo en inglés to groom, que originalmente significa arreglar o preparar. En psicología y criminología, la palabra adoptó el sentido de preparar pacientemente a una víctima ganándose su confianza. El agresor “acicala” o “endulza el oído” de un menor de edad mediante atención, afecto fingido y manipulación.
Esta conducta puede ir desde conversaciones sexuales o la solicitud de material íntimo hasta la búsqueda de un encuentro físico. En su modalidad en línea, el agresor suele hacerse pasar por otro menor y adapta su lenguaje a la edad de la víctima.
El informe de Save the Children describe cinco fases que no varían demasiado de un caso a otro: Primero, el agresor crea un vínculo de confianza, finge una edad cercana a la de la víctima, hace regalos, escucha sus problemas para usarlos después como chantaje.
Luego la aísla de su red de apoyo (familia, profesores, amigos) e insiste en mantener todo en secreto. Antes de avanzar, evalúa el riesgo y pregunta si alguien más sabe de la relación o tiene acceso al celular del menor.
Solo entonces introduce conversaciones sobre sexo, de forma paulatina, hasta llegar a la fase final con peticiones de naturaleza sexual, sostenidas con manipulación, amenazas o chantaje.
Señales a vigilar
Juan Carlos Borrás, director ejecutivo de Meaning Group y del colectivo de salud mental Aquí y Ahora, enumera un conjunto de señales que pueden aparecer en menores víctimas de grooming o acoso digital, como aislamiento, irritabilidad, ansiedad, cambios en el sueño, dificultades académicas, rechazo a ir al colegio, malestar después de conectarse a internet.
En el caso específico del grooming, también pueden aparecer regalos inexplicables o una relación que alguien le exige mantener en secreto.
Se recomienda vigilar las siguientes señales que podrían develar una identidad falsa: resistencia a hacer una videollamada espontánea (todo llega como fotos o audios pregrabados), respuestas tardías o erróneas a preguntas fuera de guion, perfiles con poca historia y pocos amigos en común, y fotos que parecen de catálogo.
También describe cambios de comportamiento en etapas más avanzadas. Por ejemplo, el menor se vuelve más reservado con el celular, lo esconde o lo lleva siempre consigo, se pone a la defensiva si le preguntan con quién habla, usa apodos o expresiones nuevas, recibe regalos o saldo sin explicación, muestra ansiedad marcada ante las notificaciones y se aleja de actividades que antes disfrutaba.
Eso sí, si se dan de manera aislada ninguna de estas señales confirma un posible caso de grooming. De hecho, son parte del comportamiento adolescente típico, pero la combinación de varias, junto con un cambio brusco respecto a cómo era el menor antes, amerita una conversación cercana y sin castigo.
La bandera roja que los expertos consultados repiten es el pedido de secretismo. “Ninguna amistad sana, a cualquier edad, necesita esconderse de los adultos responsables de un menor”, resume Álvarez.
Según su experiencia, el traslado de la conversación a mensajería privada casi siempre llega con una excusa práctica, como que el chat público “tiene errores”, lo van a sancionar o que quiere “mandar algo especial”, y el secreto se instala de forma gradual: primero “esto es entre nosotros”, después “tus papás no van a entender esta amistad”.
Cuando un menor empieza a sentir que “esa persona lo entiende mejor que su familia”, advierte el especialista, la manipulación emocional ya está bastante avanzada.
¿Cuáles son las señales de alerta de que un menor puede estar siendo víctima de grooming?
Algunas señales son el aislamiento, cambios bruscos de comportamiento, ansiedad, alteraciones del sueño, rechazo al colegio, regalos o saldo sin explicación y mayor secretismo con el celular. Ninguna señal aislada confirma un caso, pero la combinación de varias y un cambio respecto al comportamiento habitual ameritan una conversación cercana y sin castigos
¿Qué hacer si un menor cuenta que alguien lo está acosando o manipulando por internet?
Lo primero es mantener la calma, escuchar sin interrogar ni reprochar y dejar claro que se le cree y que no tiene la culpa. Después se debe buscar acompañamiento profesional y activar las rutas de protección correspondientes.
¿Cómo usan los delincuentes la inteligencia artificial para hacer grooming a menores?
La inteligencia artificial puede ayudar a crear rápidamente perfiles falsos más creíbles, con fotografías, voces y pequeños videos de adolescentes inexistentes. Además, los agresores pueden analizar información pública del menor —como sus gustos musicales, streamers o equipos deportivos— para construir personajes digitales personalizados y hacer más efectiva la manipulación.
Puedes ampliar el tema dando clic en los siguientes enlaces:
Tomado de: https://www.elcolombiano.com/tecnologia/guia-prevencion-grooming-menores-internet-abc-padres-NE41891873