viernes, 19 de diciembre de 2025
Gestión de crisis vs. continuidad del negocio

En el entorno empresarial actual, caracterizado por la incertidumbre, la preparación es esencial, pues las organizaciones que no se preparan para interrupciones pueden enfrentar pérdidas importantes en sus operaciones y en reputación. Dos estrategias cruciales para salvaguardar la resiliencia de una empresa son las siguientes: plan de gestión de crisis y el plan de continuidad del negocio.
¿Qué es un Plan de Gestión de Crisis?
Un Plan de Gestión de Crisis (PGC) es un plan estructurado que las organizaciones utilizan para hacer frente a acontecimientos inesperados y de gran impacto que pueden amenazar su estabilidad. El objetivo principal de un PGC es gestionar la respuesta inmediata a una crisis, centrándose en minimizar los impactos, proteger a las partes interesadas y preservar la reputación de la organización.
El Plan de Gestión de Crisis se centra en una actuación rápida y una comunicación eficaz. Un equipo de respuesta a crisis sigue protocolos para gestionar diversas crisis, como catástrofes naturales, ciberataques, problemas de inocuidad en los alimentos o noticias falsas, entre otras.
¿Qué es un Plan de Continuidad del Negocio?
Un Plan de Continuidad del Negocio (PCN) es un conjunto de estrategias, procedimientos y recursos diseñados para asegurar que los procesos críticos de la organización se mantengan o se restablezcan dentro de tiempos previamente definidos, durante y después de una interrupción significativa, minimizando el impacto en las operaciones, clientes y demás partes interesadas.
El Plan de Continuidad del Negocio aborda la continuidad de los procesos, identificando las operaciones críticas y desarrollando estrategias de preparación, respuesta y recuperación para minimizar el tiempo de inactividad.
Principales diferencias entre la gestión de crisis y los planes de continuidad del negocio.

Estrategias para la gestión eficaz de crisis y la planificación de la continuidad del negocio
Evaluación de riesgos: realizar evaluaciones periódicas de los riesgos es fundamental, tanto para la gestión de crisis como para la planificación de la continuidad del negocio.
Comunicación con las partes interesadas: las organizaciones necesitan estrategias de comunicación claras para que empleados, clientes, proveedores y demás partes interesadas se mantengan informados durante las interrupciones.
Formación y ejercicios: la formación periódica y los ejercicios de simulación/simulacros son esenciales para garantizar la eficacia de los planes de gestión de crisis y continuidad del negocio. Estos ejercicios ayudan a los procesos a evaluar su respuesta ante crisis o interrupciones operativas y perfeccionar los procedimientos descritos en los planes.
Tecnología y herramientas: para garantizar la ejecución eficiente de todos los aspectos de los planes, se recomienda utilizar herramientas como sistemas de alerta automatizados, soluciones de recuperación basadas en la nube y canales de comunicación en tiempo real (mensajería segura, videoconferencia, aplicaciones colaborativas) entre otras.
Conclusión
Aunque los planes de gestión de crisis y los planes de continuidad del negocio tienen objetivos diferentes, ambos forman parte de la resiliencia de una organización. Un Plan de Gestión de Crisis se centra en la respuesta inmediata y la mitigación de los impactos, mientras que un Plan de Continuidad de Negocio garantiza la continuidad de las operaciones críticas de los procesos durante y después de una interrupción. Integrar los planes ayuda a las organizaciones a afrontar las crisis con eficacia y garantizar la continuidad operativa en el tiempo.
Colaboración:
Victor M. Restrepo O.
Planeación