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miércoles, 27 de mayo de 2026

Defensa de alimentos y fraude alimentario, enfoque preventivo desde gestión integral


La industria de alimentos enfrenta hoy un entorno de riesgo cada vez más complejo. Factores como la globalización del suministro, la trazabilidad limitada en algunos eslabones de la cadena, la tercerización de procesos, la presión por los costos y la inestabilidad social y geopolítica han incrementado la exposición a riesgos intencionales.

 

En este contexto, la Defensa de los Alimentos (Food Defense) y el Fraude Alimentario (Food Fraud) se consolidan como riesgos estratégicos que van más allá de la inocuidad tradicional.

 

-Defensa de los alimentos: protección de los alimentos frente a actos de adulteración intencional con fines ideológicos.

 

-Fraude alimentario: adulteración deliberada de alimentos con fines económicos.

 

Ambos riesgos pueden tener consecuencias graves sobre la salud pública, la continuidad del negocio y la reputación de La Cooperativa.

 

Panorama nacional

En Colombia, el INVIMA ha reportado en los últimos años un aumento en las alertas sanitarias, evidenciando que el fraude alimentario ya no es un fenómeno aislado. Se han identificado casos relacionados con registros sanitarios falsos o vencidos, así como con la adulteración de productos y materias primas.

 

Alimentos como la leche, el café, el queso, el yogur, los suplementos dietarios, entre otros, han sido señalados como especialmente vulnerables. Estas situaciones afectan directamente la confianza del mercado, lo que refuerza la necesidad de fortalecer la trazabilidad, la cadena de abastecimiento y el desarrollo de proveedores.

 

Enfoque internacional y normativo

A nivel global, la gestión de la defensa de los alimentos y el fraude alimentario ya es una exigencia regulatoria y un requisito clave en los principales esquemas de certificación:

 

-FSMA (EE. UU.) – 21 CFR Parte 121: exige un plan documentado de defensa de los alimentos.

-FSSC 22000 versión 6: requiere planes de defensa de los alimentos y mitigación del fraude, integrados al sistema de gestión y basados en riesgos.

-ISO 22000:2018: promueve el análisis de riesgos organizacionales y el pensamiento basado en riesgos.

-Esquemas GFSI (SQF, BRCGS, IFS): demandarán evaluaciones periódicas, controles de acceso, seguridad del personal y una gobernanza sólida de la cadena de suministro.

 

Desde el Sistema de Gestión Integral, reiteramos la importancia de comprender que la inocuidad alimentaria no solo se basa en el control de peligros accidentales, sino también en la prevención de amenazas intencionales. Su gestión hace parte de nuestro compromiso con: la protección de la salud de nuestros consumidores, la sostenibilidad y continuidad del negocio, el cumplimiento normativo y de estándares internacionales y el fortalecimiento de una cultura organizacional basada en la prevención y el riesgo.

 

Todos los colaboradores, desde sus distintos roles, aportan a la identificación de vulnerabilidades, al reporte oportuno de situaciones inusuales y al cumplimiento de los controles establecidos, reconociendo que la seguridad de nuestros alimentos es una responsabilidad compartida. Las amenazas intencionales en la industria alimentaria ya no son escenarios improbables, sino riesgos reales y cambiantes, por lo que avanzamos hacia un enfoque preventivo, estratégico y transversal, donde el compromiso y la conciencia de cada colaborador marcan la diferencia.

 

¿Quieres ser parte de este enfoque? Súmate y fortalece junto a nosotros la protección de nuestros alimentos y de La Cooperativa.

 

Colaboración:

Laura Juliana Rincón Chisino

Planeación

 

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