miércoles, 6 de agosto de 2025
Buenas prácticas que todos podemos aplicar

Desde las tareas más pequeñas hasta los procesos más complejos, el orden y el aseo deben convertirse en hábitos colectivos y permanentes. Algunas recomendaciones clave:
- Limpia los derrames de inmediato, sin esperar a que alguien más lo haga.
- Almacena correctamente las herramientas y materiales, especialmente aquellos que representan un riesgo si se dejan a la intemperie.
- Evita acumular residuos o elementos innecesarios en tu espacio de trabajo. El exceso de objetos también puede ser un riesgo.
- Clasifica los desechos según su tipo (orgánico, reciclable, peligroso).
- Respeta la señalización y no bloquees salidas de emergencia, extintores ni pasillos.
- Participa activamente en las jornadas de limpieza y mantenimiento organizadas por tu empresa o equipo.
El orden y aseo no son responsabilidad exclusiva de un área o un rol específico: es tarea de todos. Cada acción cuenta. Desde recoger un papel hasta dejar un equipo bien ubicado, todas las pequeñas decisiones que tomamos impactan directamente en la seguridad y bienestar del entorno laboral.
En tu día a día, hazte esta pregunta: ¿Estoy dejando este espacio mejor de como lo encontré?
La seguridad comienza por casa y también por nuestro lugar de trabajo.