lunes, 16 de febrero de 2026
El poder del durazno en la salud

La fruta aporta pocas calorías y es rica en vitaminas, minerales y antioxidantes; especialistas explican sus beneficios. El durazno se destaca por su bajo aporte calórico y su alto contenido de vitaminas, minerales y antioxidantes.
Especialistas en nutrición detallan cómo fortalece el sistema inmune, mejora la digestión y contribuye a la salud de la piel, al tiempo que advierten quiénes deberían evitar su consumo.
¿Comer durazno con o sin cáscara?
La licenciada en nutrición Andrea Martínez aconseja consumirlos con cáscara, siempre que estén bien lavados. “En su piel se concentran gran parte de los antioxidantes y la fibra, que favorecen la digestión y ayudan a regular la absorción de azúcares”, explica.
Sobre las diferencias entre el durazno fresco y el enlatado, Martínez señala: “El durazno fresco preserva mejor su contenido de vitaminas, antioxidantes y fibra; la versión enlatada, en cambio, suele perder parte de la vitamina C durante el proceso de elaboración y, además, si viene en almíbar, tiene más azúcares y calorías”.
Beneficios nutricionales del durazno
De acuerdo con Martínez, el principal aporte nutricional del durazno es su alto contenido de agua y fibra, además de vitaminas A, C, B3 y B6. Entre los minerales se destaca el potasio —que representa aproximadamente el 4,2 % del valor diario recomendado— y, en menor proporción, fósforo y magnesio.
La médica especialista en nutrición Ana Cascú indica que un durazno mediano aporta entre 55 y 60 calorías. Esto lo convierte en una alternativa adecuada en planes de alimentación orientados al control del peso.
Refuerzo del sistema inmune
La Clínica Cleveland de Estados Unidos destaca que “su piel tersa y pulpa jugosa contienen antioxidantes beneficiosos, como la vitamina C, polifenoles y carotenoides, todos compuestos vegetales que combaten el daño celular y ayudan a proteger el cuerpo contra el envejecimiento y enfermedades graves”.